lunes, 7 de enero de 2008

La educación y sus noticias a largo plazo

La educación es una de las disciplinas que produce tanto logros como fallas o fracasos, y los exhibe a largo plazo. Este hecho objetivo e indiscutible en muchas oportunidades genera contradicciones entre los dichos y anuncios, y también dificultades en la planificación de las políticas.
En lo que hace tanto a logros como a fallas o fracasos, la educación es una de las disciplinas que los produce y los exhibe a largo plazo, y este hecho objetivo e indiscutible en muchas oportunidades genera contradicciones entre los dichos y anuncios, y también dificultades en la planificación de las políticas. En algunas oportunidades, como lo hicieron los ex ministros de Educación Susana Decibe, en los '90, y Daniel Filmus, en la gestión de Néstor Kirchner, se suelen pedir pactos o ayudas a la sociedad para la difusión de logros o anuncios a través de los medios de comunicación social. Precisamente son los gobiernos los que están sobradamente provistos de sus órganos de propaganda, con los que pueden hacer auspicios, convenios, la propia difusión de sus actos y anuncios, desde la gráfica, la publicidad y hasta con canales televisivos y portales educativos propios. Para lo otro, es decir para hablar de lo que precisamente "falta", lo que "no se cumplió", la "denuncia" de situaciones de chicos y jóvenes que aún están excluidos del sistema educativo y social; el trabajo infantil; los que siguen abandonando sus estudios; la escuela que aún hace repetir y no previene; para eso precisamente están los medios de comunicación, para dar voz y ayudar a revertir estas situaciones.
Algún funcionario equivocadamente planteó que la difusión de las buenas noticias traerá en consecuencia "buenos resultados en la educación".
En realidad, las buenas políticas y acciones se verán -aunque lleven su tiempo- por sí mismas en las aulas, en los hogares y en las estadísticas, si se plasman con políticas e inversiones, y no por obra de la pluma periodística.
Como ejemplo se pueden citar los grandes anuncios del Congreso Pedagógico de los '80, que terminaron siendo eso, buenos deseos declarativos, con poco espíritu ejecutivo, algunos de los que sin embargo fueron incorporados en algún articulado de la Convención Constituyente, pero que no se transformaron en políticas públicas.
La "Transformación Educativa", I y II de la gestión del ex ministro de Educación Domingo Salonia que no llegó a concretarse y la reforma educativa; y Ley Federal que prosiguió en el mismo gobierno Decibe, que trajo resultados de desigualdad y fragmentación en el anquilosado sistema de enseñanza mantenía cierta cohesión nacional; ambas tuvieron sus grandes titulares y centimetrajes en la gráfica.
Precisamente el desafío que tomó la ex directora General de Educación bonaerense Adriana Puiggrós, de la gestión Felipe Solá, fue dar una respuesta a los jóvenes con sus nuevas inquietudes y problemática, durante una escaso periodo de gobierno.
Lo planteó a través de una nueva escuela secundaria básica (ESB), con algunas materias libres -programadas por los mismos adolescentes y sus intereses- y otras asociadas al mundo actual: medio ambiente; salud sexual y procreación, fomento de la lectura y tecnologías.
Puiggrós fue un paso más adelante de la ley de Educación nacional y planteó también "universalizar" la sala de 4 años de jardín y encaminar el gigantesco sistema bonaerense hacia la secundaria obligatoria, decisión que allá por los '90 había planteado Graciela Giannettasio, y que no contó con el apoyo para convertirse en Ley.
Los cambios en la enseñanza lamentablemente no van en sintonía con los tiempos de los anuncios y, por lo tanto, la avidez de "buenas noticias" tendrá que serenarse a la espera de que éstas verdaderamente se produzcan o al menos se envíen señales.
La directora de la carrera de Ciencias de la Educación y ex funcionaria de la Ciudad Graciela Morgade lamentó que "la investigación en educación sufrió un gran golpe con la falta de financiamiento en los últimos años y con ello también se perdieron conocimientos para acumular", de las experiencias.
Sin embargo, Morgade también planteó llamarse al sosiego a los políticos ya que, dijo, "la escuela media proviene de fines del siglo XIX y 150 años más tarde no la vamos a cambiar en tres años".
Reconoció además en materia de experimentaciones, anuncios, leyes y políticas de cambios en la educación que "todo funcionario quiere tener su niña bonita".